domingo, 4 de agosto de 2019

Reseña de "After Dark"

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Volví a leer a este autor tras mi experiencia con "Norwegian Wood". En esta ocasión, sin embargo, su escritura me ha parecido más floja, tanto por la historia como por el estilo.
Mari, una chica está en un restaurante donde habla con un músico, Takahasi, al que solo ha visto en una cita de su hermana Eri, que está desde hace tiempo dormida en una habitación junto a una televisión, dentro de la cual la presencia de la figura de un hombre añade extrañeza a la situación.
Más tarde la chica, que ha perdido el último tren a su casa, es interrumpida por la dueña de un "love-ho", un hotel por horas donde una prostituta china ha sido agredida por un hombre. Como Mari habla chino, le pide que la ayude hablar con la víctima.
En general, el autor intenta retratar un ambiente oscuro, centrándose en los encuentros fortuitos entre los personajes, la soledad y lo insólito de la ciudad. Sin embargo, la forma en que está narrada (presente simple en tercera persona), la insustancialidad de los diarios y lo fluctuante del argumento estropean una historia que podría haber sido mucho más misteriosa y cautivadora.
Como punto positivo indicaría cómo se trata el despertar de los personajes y la forma en la que se introducen en la edad adulta.
Quizá en "La muerte del comendador" el autor resulte más convincente. Es un libro que quizá aborde cuando termine más adelante, ya que de momento voy a centrarme en nuevos autores.

domingo, 7 de julio de 2019

Reseña de "Cada cual y lo extraño" de Felipe Benítez Reyes



Hoy hablamos de un autor que me ha sorprendido gratamente, con una escritura cargada de humor e ironía. Felipe Benítez Reyes,  autor gaditano que obtuvo el premio Nadal en 2007 por Mercado de espejismos, además de ser poeta, traductor, ensayista y novelista, nos presenta lo que ha llamado un almanaque de historias, una dedicada a cada mes, donde se dan las situaciones más insólitas. El padre metido a rey Gaspar, cuyo recuerdo se impone sobre el niño décadas después, las rebajas tardías de marzo, la imagen en la memoria que tiene el sobrino sobre una tía un tanto peculiar, las estrambóticas peripecias que una pareja vive en un crucero, separados y cabreados durante todas las vacaciones, la representación alocada de Don Juan Tenorio en una residencia de ancianos,  los adolescentes que vuelven a ir todas las semanas a besarse al cine eternamente cuando son adultos, con una relación perdida y recuperada cuando ya nada es igual en toda su extrañeza, las peripecias de un soldado con un brigada pesado,  son algunas de las anécdotas que nos presenta.

En ocasiones utiliza un vocabulario bastante rico y específico del campo semántico al que se refiere en cada caso, aunque también directo y sin pelos en la lengua cuando tiene que hacerlo. La variedad convive con una unidad entre los relatos conseguida por el tono y la sensación que se queda en el lector, de estar ante una hipérbole, pero dándose cuenta de que la vida en sí es una exageración de cosas que vienen, van, desaparecen. Se me quedó esta frase: "Para tener miedo, a fin de cuentas, hace falta muy poco: basta con haber nacido. Basta con no haber muerto todavía".

Es un libro ameno y que se lee rápido, con un tono humorístico pero apuntando hacia lo extraordinario, lo insólito y lo relevante. En ocasiones reconocí algunos elementos de mi propia escritura, que no pudo haber estado influida por él al no haberlo leído antes, aunque en su caso dosificando el carácter trágico mediante la combinación con la comedia y el absurdo, y empleando otro tipo de situaciones y personajes.

En su poesía parece adoptar un carácter más serio, y esta obra me ha dejado con ganas de leer sus novelas para ver cómo trabaja en ese ámbito.

viernes, 5 de julio de 2019

Reseña de "Blade Runner-¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"

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Mientras leía esta obra maestra, me venían recuerdos del videojuego al que jugué en mi infancia. En 1968, Philip K. Dick, sin ser ni mucho menos el inventor del género de la ciencia ficción, ya predijo elementos que existen hoy en día como los bots que simulan conversación humana en internet o la posibilidad de clonar individuos (aunque con una esperanza de vida ridícula). También se hizo eco de la posibilidad de visitar otros planetas, la búsqueda de la verdad a través del polígrafo, la psicofisiología y la entrevista psicológica. 
En un mundo donde casi todos los animales se han extinguido, existiendo fundamentalmente imitaciones eléctricas, y donde los androides campan a sus anchas fingiendo, o creyendo, según el chip que lleven implantados, ser humanos, Rick Deckard es un agente policial encargado de salvaguardar a la especie de estos seres,idénticos a las personas física y mentalmente, pero carentes de empatía y de lazos emocionales. Sus enemigos sospecharán de él y una atractiva Nexus 6, junto con su padre, un fabricante de androides, intentarán ponerle en un compromiso.
Los estados mentales pueden programarse mediante una caja, los malos pueden dar un discurso apareciendo en la televisión del salón y las mascotas son un juguete para ricos. Todo lo que hemos visto en muchas películas y libros parece venir de esta fantástica obra, que me deja con ganas de leer otras menos conocidas del mismo autor, además de ver las adaptaciones al cine (el título Blade Runner fue, en realidad, tomado de un libro de otro autor con un argumento muy diferente) y explorar la obra de otros genios como H.G Wells, Aasimov o J.G. Ballard. 
Con personajes muy logrados y un  ritmo trepidante, el libro trata temas como la superposición entre lo natural y lo artificial, las jerarquías sociales y la pérdida de la humanidad. Suele clasificarse dentro del género ciberpunk, que incluye aspectos como inteligencia artificial, hackers y la mezcla de la imaginación con organizaciones reales como, en este caso, la ONU. Totalmente recomendable.




















viernes, 21 de junio de 2019

La piel del tambor

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El libro arranca en el Vaticano, donde un pirata informático llamado "Vísperas" se ha infiltrado en el ordenador del Papa. Allí se encuentra Lorenzo Quart, que irá a Sevilla, a la iglesia de Nuestra Señora de las Lágrimas, donde se le encarga investigar un par de muertes.  Hay tres personajes grotescos que están en su contra y pretenden conseguir la destrucción del edificio, una apuesta aristócrata, Macarena, de la que Quart se enamorará perdidamente mientras pasea por el barrio de Santa Cruz, y varios sospechosos que, como indica el género, irán desviando la atención del lector.

La oposición de fuerzas entre Macarena y su madre, Quart y el párroco de la iglesia, por un lado, y  aquellos que buscan el derumbamiento, incluyendo a un banquero y al marido de Macarena, solo a efectos legales, por otro, marcará un avance lento pero bien definido. La mezcla de aventuras, trama detectivesca, amor, misterio y novela histórica hacen de esta una obra cuya lectura se hace amena. Además, el dominio del lenguaje y los detalles geográficos e históricos es patente.

Es cierto que el tono descriptivo puede paralizar a veces la acción, pero es increíble la facilidad con que el escritor consigue que imagines lugares y personajes con mucho detalle, como si se tratase de una película.  Hay de hecho una serie basada en ella, que aún no he tenido el gusto de ver, entre otras cosas porque soy más aficionado a meter la cabeza entre los libros. Seguramente el siguiente paso sea leer algo más del reconocido autor.

viernes, 14 de junio de 2019

PUESTA DE SOL II




PUESTA DE SOL II

Al caer la tarde
el firmamento descubre
su paleta de cardenales

86400 segundos
un arsenal de armas a tu servicio
que se derrite mientras te juras
que esta será la última vez,
que no vas a fallarte aunque las luces se apaguen

aunque tu nombre aparezca en varios pliegos de subastas,
1440 cortes en forma de minutos,
una forma cualquiera de medir lo que te viste;

con un nudo en el estómago,
te zambulles en aguas delicadas
y así todos los días
oro, agua, sal y venas

reflejadas en tu piel como quebrantos fervorosos
una gama cualquiera de decisiones
no tomadas, mientras te dices cada noche
que masticarás el indulto,
te darás una oportunidad cuando el sol sea testigo

aunque tu risa sea imitada en catálogos de moda
mientras prometes firmemente
pintar con acuarelas tus virtudes.

Jorge Sánchez López- Junio 2019




martes, 14 de mayo de 2019

"El vuelo del halcón. Rodinia", de Isabel González Yagüe


El vuelo del halcón. Rodinia.


En un mundo del futuro donde la flora y la fauna han sido devastadas por el terrorismo, la Alianza de Estados del Bienestar ha creado una enfermedad genética llamada Gran Depresión, que progresa de diferentes maneras en las clases sociales que conforman Rodinia (la Casta, descastados, parias), pero que en cualquier caso termina no solo afectando físicamente sino destruyendo los recuerdos tanto positivos como negativos para la especie humana. En un entorno donde soñar está prohibido y la radio es una reliquia del pasado, Belle y Felix Falco tienen una relación prohibida, para cincuenta años más tarde tener que enfrentarse a la autoridad.  El nombre que se da a Rodinia, un supercontinente que existió hace 1100 millones de años, es un guiño al carácter circular del tiempo.

Algo que dota de frescura al libro es la forma en que se alternan un narrador en tercera persona y los capítulos en primera, donde la protagonista muestra su amor incondicional hacia su marido, la naturaleza y los animales. De igual forma, se alternan partes que son memorias de adolescencia, entre los años 201 y 203 de esa era futura, con otras que se sitúan en el momento en que ella está narrando su realidad, año 257. La vitalidad que conservan, pese a ese paso de los años y a que Félix, que sueña que es un halcón y vuela, parece indicarnos que la juventud es un atributo relativo y más psicológico que real. Los personajes secundarios aportan ciertos tonos como puedan ser de ternura o comicidad.
También ese universo, que tiene ecos de lo que ya sucede o ha sucedido en nuestro planeta, sin referirse a ninguna época histórica concreta, nos acerca al carácter diluido del tiempo y la identidad.

 La combinación del realismo mágico con la distopía nos acerca a autores del género como Philip K. Dick, el creador de Blade Runner, a George Orwell en 1984 o a Aldus Huxley en Un mundo Feliz. Hay elementos invariables en este tipo de textos como son la manipulación genética, el control de la población mediante el racionamiento de la información o el acceso a la cultura, la discriminación de las clases más desfavorecidas por parte de los privilegiados, la violencia y la amenaza bajo la que se encuentran el amor, la familia y la posibilidad de imaginar, soñar o recordar. A ello se unen las catástrofes naturales que pudieran ocurrir.
En este segundo libro tras “La sonrisa de tango”, uno de los muchos que tengo pendientes de leer, Isabel pone en juego la estructura necesaria para poder hacer una saga en la que este será solo el principio.



lunes, 13 de mayo de 2019

CIUDAD DE ALGODÓN

El pequeño Charles le habló a su amigo Thomas acerca de Flossvern, describiendo sus particularidades y encantos. Cuando uno entra a la ciudad por una carretera comarcal, se encuentra bloques de pisos con ladrillos tan finos que parecen hechos de hilo, antes de llegar a Green Square, donde abundan las tiendas de colgantes, que incluyen abejas, lobos, bisontes y otras reliquias de tiempos pasados. En el centro hay un mapa imperfecto donde faltan algunas calles.
Los pájaros no vuelan muy alto, el aire es muy denso y las nubes parecen hechas de algodón. Los niños se bañan en termas bajo capillas de mármol y los hombres y las mujeres labran caracteres extraños en piedra.  Hay un palacio muy delgado en forma de pico, donde los expertos estudian cartografía. En las diferentes salas hay espejos, donde para el visitante es posible apreciar sus músculos, tendones y venas, sin ninguna deformidad.
En el otro extremo de la localidad hay un parque muy grande, donde los viejos dan de comer a las palomas, que se quedan imantadas, en suspensión. Ya no llevan mensajes como lo hicieron en otras eras.
Los adolescentes, que también lo frecuentan, buscan las respuestas a sus preguntas en las flores. Los hostales se llenan de curiosos, venidos de diferentes partes de lo que queda del mundo. Por la noche hay jadeos que son relevados por los gorriones cuando el reloj de la plaza da las 7. No existen hogares, salvo aquellos donde viven los más experimentados. En el puerto hay una estatua con forma de árbol torcido. En las calles se respira tranquilidad. El deseo es el único dios al que venerar.